La nueva numismática como referente cultural.

Wordle: numismática

Por: Jorge Vargas Quirós.

Introducción

Los nuevos billetes de Costa Rica han causado revuelo últimamente en el ámbito nacional y se han gastado millones de colones en campañas publicitarias que pregonan los beneficios que los mismos ofrecen con relación a la edición anterior.  Lo curioso es que se consultaron a expertos, se hicieron estudios y se realizó todo un proceso en el cual no se incluyó al pueblo costarricense, lo cual hace pensar que la decisión fue un tanto arbitraria por parte de los que sí fueron partícipes de este proceso.  Aunado a esto, es bien sabido que la cultura se manifiesta a través de códigos que necesitan de un bagaje cultural determinado para ser interpretados y proveerles sentido y significado, por eso una medida de este tipo que conlleve a ocultarle al pueblo algo que van a usar diariamente supone que hubo algo que no quiso comunicarse para que simplemente penetrara culturalmente sin previo aviso y fuese creando una noción determinada de algún aspecto en particular.

Con los nuevos billetes, se pretende hacer una lectura que permita desentrañar este entramado cultural determinado que se ve reflejado en el papel moneda actual, ya que ahora se recurrió a impregnar los billetes actuales con símbolos que dejan entrever ideas específicas de una Costa Rica que quiere prevalecer en el imaginario colectivo.  Tal es el caso de los beneméritos de la patria.

Una pieza más en el rompecabezas cultural

La numismática pretende complementar, de algún modo, la historia de un pueblo por medio de su moneda y, por ende, de ahí se intuye que las monedas o billetes de una región comporten un contenido cultural importante para la reconstrucción de una cultura o un ideal cultural determinado.  Así que, el estudio de la nueva emisión de billetes de circulación nacional es importante para la reconstrucción de un imaginario cultural determinado que busca refuerzo en su papel moneda, como anteriormente se hiciera con las monedas en las civilizaciones clásicas que incorporaban varios componentes de su realidad cultural.

El presente trabajo ofrece una lectura de un aspecto particualar de esos nuevos billetes, con el fin de relacionarlos un poco con las ideas comunes de lo que tradicionalmente se ha dicho es característico del ser costarricense.  Además, lo que se busca es ampliar la visión que posee el costarricense acerca de la numismática nacional y todo el discurso cultural que encierran las figuras, imágenes y personajes que en ellos se encuentran.  La afirmación previa se debe a que esta nueva numismática presenta dos figuras de notable importancia para la conformación  de la identidad nacional: el político y el maestro, quienes han sido pilares para erigir una identidad nacional determinada. 

Ello sólo puede significar que el refuerzo de ideales culturales característicos como la educación, la paz, la democracia y la acción social, entre otros, es un tema de suma importancia para sectores específicos de la población.  Con esto se evidencia un cierto interés por reconstruir la historia costarricense y sus etapas más significativas o trascendentales, las cuales han conformado la concepción que tenemos actualmente de Costa Rica.  Por útlimo, podría tratarse de estímulos a las personas para que, de alguna manera, recuperen la credibilidad en la política y la educación, así como su propósito transformador.  Así, se pueden determinar ciertas tendencias y demás conceptos que forman parte del imaginario popular costarricense, que revele alguna visión de la cultura que se quiera reconocer como legitimada.

Lo anterior permite que la siguiente hipótesis se desprenda: los billetes cambiaron su estampado y, más concretamente sus personajes, para configurar una idea en torno a la Costa Rica como nación pacífica, educada, democrática, mundialmente conocida y reconocida por dichos aspectos.  Con el realce de estos atributos, podrá crearse en el costarricense la mentalidad que hace ver a Costa Rica como  un lugar idílico, como la Suiza centroamericana.

Con todo lo anteriormente expuesto, será posible analizar los componentes gráficos de la nueva emisión de billetes de Costa Rica para extraer posibles mensajes implícitos o ideologemas pertenecientes al ideal de cultura nacional, especialmente en el caso de los beneméritos.  Durante el desarrollo de este trabajo se encargará de brindar una descripción detallada de cada uno de los personajes que se encuentran impresos en el papel moneda para contextualizar su realidad, dilucidar su aporte a la patria y aseverar su contribución a la conformación de la identidad nacional.  Esto con el fin de justificar su inclusión dentro de esa nueva “familia” de billetes.  Esto permitirá evaluar algunas posibles repercusiones que pueda causar este cambio de papel moneda en el futuro ideal cultural, con el fin de promover la actitud crítica hacia este tipo de decisiones o cambios en el país.

Numismática nueva, estudio nuevo

Al ser tan reciente esta nueva emisión de billetes, no  se ha sometido aún a un minucioso análisis de sus componentes para determinar características culturales presentes en la misma, por lo cual este trabajo sería una invitación a comenzar y continuar la labor de análisis de los componentes gráficos de la misma en torno a su siginificación cultural.

Sin embargo, entre algunos de los estudios más recientes de numismática en Costa Rica, llevados a cabo, entre otras personas, por Manuel Benito Chacón Hidalgo y José A. Vargas Zamora en sus obras Monedas de Costa Rica: Reseña histórica y 10 centavos: diez estudios sobre numismática costarricense respectivamente, muestran que sus enfoques no han estado dirigidos hacia la interpretación de las figuras de personajes ilustres en los billetes, sino más bien al origen y evolución del papel moneda, tomando en cuenta las figuras sin analizar su contenido cultural.  Sin embargo sí reconocen el hecho de que cada personaje incluido destaca por su labor

Entre la teoría y la práctica: consignas para el análisis

Edmond Cros, con  su obra El sujeto cultural: sociocrítica y psicoanálisis, brinda herramientas teóricas fascinantes que permiten analizar la numismática como referente cultural.  Al realizar un análisis de elementos componentes de una determinada cultura, es importante tomar en cuenta lo que Cros afirma al decir que la cultura no es una idea abstracta sino que se manifiesta de modo que se hace accesible a las personas cuando éstas así lo desean, ya sea como una idea concreta y definible o como un objeto tangible.

Entre estas manifestaciones de la cultura, el lenguaje destaca por su dualidad y éste puede ser escrito u oral.  Aparte de esto, el lenguaje es conductor de la cultura o, como se mencionó anteriormente, manifestación de la misma y muchas veces de carácter oficial.  El lenguaje escrito no responde a palabras únicamente, sino que también podría relacionarse con imágenes que puedan acompañar a un texto específico y que poseen un fuerte contenido significativo para la interpretación del texto en cuestión.

Cros afirma que cada uno se apropia como puede de la cultura según su nivel de acceso a la misma, pero la cultura como tal es inmodificable.  Esto nos lleva a pensar que efectivamente la numismática juega un papel importante en la conformación de la identidad porque las personas disponen de ella,  necesitan de ella para vivir en un determinado espacio y no se puede ejercer voluntad alguna sobre ella de ninguna manera para modificar su contenido.

Para la confección del papel moneda de una determinada región, es necesaria la inclusión de imágenes que sean agradables a la vista, en tanto que representen ideales que permitan identificar el dinero como propio del lugar.  Es aquí donde, por lo general, se buscan símbolos que puedan establecer un nexo que dé paso a una identificación con la cultura donde se reside.  Esto remite a la persona a los personajes propiamente y aquí se aplica claramente (y sin problema alguno) el Star System propuesto por Edmond Cros.  Este sistema de estrellas permite establecer vínculos entre las personas y el interés o propósito que utiliza como vehículo a estos actores o personajes para transmitir un ideal determinado.  Su objetivo primordial es actualizar algunos ideologemas (este concepto se aclarará más abajo) que minan el acervo cultural.

Claramente se dilucida esta relación con el siguiente pasaje:

“El actor-ídolo es en lo sucesivo el mejor garante del éxito y de la correlativa rentabilidad de una película.” (Cros, 1997: 41)

Evidentemente, la película a la que se haría referencia es la sociedad misma, en la cual cada persona cumple con un determinado rol según su perfil personal, lo cual la dota de habilidades para el desempeño de un papel específico en la vida.  Pero además es importante notar que, dada la relación entre película y sociedad a la luz de la cita previamente expuesta, ambas requieren de un personajes característicos que sobresalgan del “reparto” y que sean una guía, una esperanza o un modelo que asegure que todo al final sea un éxito y la gente quiera más.  Y por lo general, como afirma Cros, este actor o ídolo se percibe también allende su función profesional, lo cual facilita el proceso de asimilación del simbolismo contenido en él.

Esto podría significar que no se ve realmente o no se busca el realce de su labor como persona (en el caso de la numismática como político o como educador que son las figuras predominantes), sino lo que representa su trabajo ya hecho, la huella cultural que dejó su accionar en un determinado contexto.  Además, la estrella se apodera de su medio de expresión (en este caso , el billete) y de esta forma la gente podrá ver, por ejemplo, a Figueres en un billete y pronto podría llamarse así el billete.  El benemérito es solamente un mediador, un vehículo, un símbolo, y muchas veces favorece que las personas se integren en el sistema socioeconómico.

Edmond Cros da cuenta de dos conceptos importantes en el star system: la identificación y la inaccesibilidad (Cros, 1997: 46).  La identificación funciona cuando el personaje o star representa una idea con la que la persona puede sentir una conexión o una relación de igualdad que es identificada como propia.  No obstante, siempre se ve al star como una figura fuera de lo común o extraordinaria y ahí radica su inaccesibilidad, aparte de hay que tomar en cuenta que este último concepto también aplica cuando la persona ya ha fallecido, como el caso presente.

(…) el star system puede aparecer como la reactivación y la perversión de las obligaciones específicas del sistema modelizante cuestionado por efecto de la dinámica de la evolución de las estructuras socioeconómicas.  (Cros, 1997: 48)

Es decir, se recurre a un star cuando el sistema se encuentra en una crisis, llámese identitaria, económica o política, que precisa de un regreso a las ideas primigenias que trascedendieron las barreras del tiempo (muchas veces del espacio también) para lograr la estabilidad en la nación.  Esta premisa es clave para el encauzamineto de este proyecto y más adelante será desarrollada.  A esto se puede relacionar el hecho de que Cros utilice como ejemplo la conmemoración de 1492 y el “encuentro de culturas”.  Lo que él hace es descubrir que la escogencia particular de esa fecha es una selección de carácter eminentemente ideológico y significativa de por sí, que implica un sistema correlativo de ocultaciones. (Cros, 1997: 67)  Estas ocultaciones son verificables a través de la revisión de documentación alusiva a esos hechos de la cual se desprenden temas de análisis importantes.

La emergencia del “cristiano viejo”, identificado por Cros, puede perfectamente compararse con el viejo costarricense puesto que se tratan de resaltar valores que corresponden a la conformación de una identidad que siempre se ha visto como una sola, homogénea, imposible de cambiar.

Ideologema

La definición del ideologema contenida en el libro El sujeto cultural: sociocrítica y psicoanálisis es la siguiente:

Definiré ideologema como un microsistema semiótico-ideológico subyacente en una unidad funcional  significativa del discurso.  Esta se impone en un momento dado en el discurso social con una recurrencia excepcionalmente alta. (Cros, 1997: 122)

Aquí es importante destacar, aparte de la definición que es bastante clara, que el autor se refiera a una “recurrencia excepcionalmente alta”, puesto que se liga fácilmente con el supuesto confirmado por todos de que el dinero es imprescindible para muchas cosas y, por ende, recurrimos a él frecuentemente.

Los billetes hablan, sólo hay que escucharlos

Los nuevos billetes entablan un diálogo con quienes hacen uso de ellos, lo cual nos dirige a plantearnos una interrogante que será eje central del presente estudio: ¿se encuentran presentes en la nueva emisión de billetes del B.C.C.R algunos ideales culturales determinados que quieran reforzarse o ser reconocidos como parte de la cultura legitimada?

Partiendo de esa pregunta anterior, y tomando en cuenta que existen ciertas limitantes en el desarrollo del proyecto, los billetes que se utilizarán para llevar a cabo el análisis serán los de mil, dos mil, cinco mil, diez mil, veinte mil y cincuenta mil colones.  Los aspectos de los mismos que serán sujetos a análisis solamente abarcarán los beneméritos  de la patria y se analizaran en consonancia con su aporte a la nación y el ideal que representa cada uno.  Al ser una emisión reciente y ser éste un estudio cualitativo de un aspecto de la cultura material, es difícil establecer una delimitación temporal determinada, ni tampoco una espacial puesto que lo que se busca es saber si los billetes comportan ideales culturales determinados que rijan para todo el país como tal.  No obstante esta dificultad, se tratará de relacionar los hallazgos que el estudio arroje con lo que se ha teorizado previamente sobre cultura nacional del valle central.

 

Reseñas biográficas breves

Costa Rica es un país casi sin grandes acontecimientos sociales y políticos, pero con una trayectoria de hombres ilustres que lograron establecer con fortaleza la nacionalidad costarricense. (Valle, 1975: 24)

Parte del propósito del proyecto es mostrar aspectos importantes de la vida de estos personajes, así como sus aportes a la Costa Rica actual, por ende se han incluido estas biografías breves, debido a que su extensa y prolífica labor podría abarcar más páginas en un estudio especializado para cada uno de ellos.  Estas reseñas no pretenden ser un panegírico de su labor reformadora ni de su persona, sin embargo sí pretenden mostrar un panorama general de la vida y obra llevada a cabo por los próceres de la patria que fueron tomados en cuenta para figurar en los nuevos billetes.

Aquí se brindarán nociones de su ingente e importante obra, así como los alcances y limitantes de la misma.  Es importante tomar en cuenta todo esto para poder llevar a cabo un mejor análisis de los ideales culturales que cada uno comporta y representa.  El orden de las biografías va de acuerdo a la denominación del billete al cual el personaje pertenece, siendo así que se empiece con Braulio Carrillo por estar plasmado en el billete de menor denominación, el de 1000 colones, y se concluya con Ricardo Jiménez Oreamuno que está presente en el de 50000 colones.

 

Braulio Carrillo Colina 

 

La obra administrativa de Carrillo fue de gran provecho para el país en todos los campos.  Se empeñó en la apertura de un camino a Matina, para llegar al Atlántico; decretó los primeros códigos: Penal, Civil y de Procedimientos; organizó los Tribunales de Justicia, introdujo el orden en la Administración Pública, aplicó la pena de muerte, estimuló el desarrollo de la agricultura y especialmente el cultivo del café, mejoró las vías de comunicación, reglamentó la policía, pero sobre todo, canceló la deuda exterior. (Serrano Bonilla, 1989: 15)

Braulio Carrillo Colina nació el 20 de marzo de 1800 en el barrio de San Rafael de Cartago.  Fue el segundo hijo de Benito Carrillo de Vida Martel y Doña María de Jesús Colina.  Realizó sus estudios en la Universidad de León, Nicaragua, de donde se graduó como abogado al finalizar la carrera de Leyes.  Inmediatamente estuvo en varios países de Centroamérica.  No obstante su viaje, regresó en 1830.

Entre los cargos que desempeñó se encuentran:

1) Fiscal de la Corte Suprema de Justicia en 1830; luego lo nombraron presidente de esa institución.
2)Representante de Costa Rica en el Congreso Federal Centroamericano en 1834.
3)Diputado del Congreso Federal en 1832.
4) Presidente de la Corte Suprema de Justicia en 1834.
5)Jefe de Estado en 1835. 

Carrillo se encargó de Costa Rica cuando era apenas un país primitivo, sin bases, recién inserto en la realidad mundial como una nación emergente sin nada a qué aferrarse.  Previamente a su llegada al poder, nadie salió electo después de las elecciones de 1833, por lo que el Congreso nombró a José Rafael Gallegos Alvarado.  Este señor puso en vigencia la Ley de la Ambulancia que consistía en el traslado de la capital cada 4 años a alguna de las ciudades importantes de la época: Alajuela, Heredia, Cartago y San José.  El descontento por la inestabilidad que esto traía hizo que se ordenara y se ejecutara la renuncia del señor Gallegos Alvarado en 1835, puesto que ocupó inmediatamente en sustitución Don Braulio Carrillo.

Entre sus primeras acciones al mando, Carrillo abolió la Constitución de 1825 y estableció una dictadura con carácter constitucional.  También abolió la Ley de la Ambulancia, algunas festividades y sustituyó del diezmo, remplazándolo por una contribución sobre la propiedad (impuesto territorial).  Todo lo anterior, evidentemente, provocó malestar y dio paso a la conformación de una coalición de ciudades, las 4 más importantes, y arremetieron contra el gobierno.  Así inició la llamada Guerra de la Liga.  

Carrillo era intolerante con la insurrección y estaba en contra de la libertad de pensamiento; cualquier oposición al régimen era castigada severamente y la Guerra de la Liga experimentó tal medida.  Había desbordes de autoridad, la gente no era libre y estaban restringidos.  Se había establecido a San Juan del Murciélago como la capital (actual San Juan de Tibás), sin embargo, después de la derrota que sufrieron las ciudades de Cartago, Alajuela y Heredia en dicho levantamiento, la capital pasó definitivamente a ser nuestra contemporánea ciudad de San José.

Una vez aplicadas las reformas correspondientes y finalizado el período al mando, quiso renunciar en 1836, pero no le permitieron abandonar el puesto porque el Congreso no aceptó su dimisión.  Esto significaba una buena señal para que fuese elegido un año después y llegase al poder en 1838. Este hombre sería el responsable de la creación del ejército de Costa Rica en 1837.  Carrillo organizó un golpe de Estado, basado en el descontento de la época, en 1838 para hacerse con el poder en el cual fue derrocado Manuel Aguilar.  Al poco tiempo declaró la soberanía ante la Asamblea Constituyente: Costa Rica ya no pertenecía más a la Federación Centroamericana y se proclamó como Estado Libre e Independiente de la República de Centroamérica que ya por esos años andaba bastante maltrecha.  Costa Rica se separó de la Federación el 14 de noviembre de 1838.

Se le considera un dictador, pero esto se debe a que en su época hubo una pérdida de la autoridad, por eso él se caracterizó por una rigidez constructiva.  Se dice que había en su tiempo toques de queda, porque después de las diez de la noche, ya nadie podía estar afuera, salvo una emergencia comprobada que requiriese tal trasgresión a la medida (Jinesta, 1940: 54).  La cuestión civil se resolvió en muy poco tiempo, ya que a otros países les tardó más tiempo, pero Braulio Carrillo logró restructurar el Estado política, legal y económicamente.  El comercio fue liberal, pero no pudo deshacerse de los monopolios del Estado porque éstos eran base del Estado mismo, así que hizo la Reglamentación de Hacienda Pública en 1839.  El tabaco y el licor fueron las rentas nacionales a las que se les dedicó más recursos para lograr estabilidad en las arcas nacionales.

En 1841 promulgó el Código General de Estado de Costa Rica y los códigos Civil, Penal y de Procedimientos fueron redactados durante su administración.  Algunos tenían en sus páginas copias fieles de artículos de homólogos españoles.  Los juzgados y los tribunales fueron reformados, de igual manera, por su labor.  Además, emitió el Reglamento de Policía que constaba de 3 capítulos en los cuales se establecían los deberes políticos (Capítulo I), la certeza de que los políticos cumplieran con la seguridad pública, la moral, el orden, el aseo, y el diseño de las ciudades (Capítulo II), y todo lo relacionado con la agricultura y la siembre, la privatización de tierras e incentivos para tal fin (Capítulo III).

Asimismo, canceló la deuda inglesa mediante un trato que se dio en una reunión con el cónsul inglés.  En el acuerdo se pactó que durante dos años se dedicaría toda la producción de tabaco para cancelar la parte costarricense de la deuda contraída por la Federación Centroamericana.  Se tardó dos años y medio en reconocer esta cancelación, y durante y después del proceso Costa Rica no podría unirse nuevamente a la federación porque automáticamente contraería de nuevo la deuda.

También se le achaca el arreglo a la estructura de los edificios después del sismo que afectó a Cartago en 1841.  El 8 de marzo de 1841 decretó la Ley de Bases y Garantías que limitaba su poder para que en un futuro el país pudiese restablecer la constitucionalidad.  Esa ley funcionó para elegir a varios gobernantes locales y demás.  Era un intento de Constitución Política, o reforma a la misma.  Por su parte, Braulio Carrillo no quiso mantener el poder ante la oferta de conservar el cargo desempeñado.

Lo derrocó en 1842 Francisco Morazán, quien tenía intenciones de conformar la liga centroamericana una vez más, por la fuerza, con sede principal en Costa Rica.  Murió fusilado en El Salvador el 15 de mayo de 1845 por Domingo Lagos.  Lo mataron y lo enterraron en algún lugar de El Salvador; quisieron repatriar los restos, pero no los encontraron.  El 28 de abril de 1971 fue declarado benemérito de la patria.


Mauro Fernández Acuña

Mauro Fernández nació en San José el 19 de diciembre de 1843, siendo el segundo hijo de Aureliano Fernández Ramírez y de Mercedes Acuña Díez Dobles.  Su infancia y adolescencia se vieron marcadas por hechos trascendentales en la historia patria porque tenía sólo 13 años cuando ocurrió la Campaña Nacional.  Fue abogado, político y tribuno costarricense.  En 1869 recibió su título (Bachiller) de Abogado y se marchó a Europa, específicamente a Inglaterra.

Entre los cargos que desempeñó, destacan:
1)Magistrado Fiscal de la Corte Suprema de Justicia en 1874.
2)Miembro de la Comisión Codificadora, Representante del Banco Nacional y Consejero  de Estado en 1883 (Próspero Fernández le otorgó el cargo).
3)Secretario de Hacienda y Comercio y Secretario de Instrucción Pública.
4)  Conjuez de la Corte Suprema de Justicia en 1871.
5) Catedrático de Derecho Forense en el Colegio de Abogados en 1883.
6)      Secretario de la Legación en El Salvador.
7)      Director suplente y director segundo de la Universidad de Santo Tomás.
8)      Ministro Plenipotenciario de El Salvador, Ministro de Hacienda y Comercio e Instrucción Pública en 1885.
9)      Director del Banco de Costa Rica en 1898.
10)  Diputado en 1885, 1892 y 1902.
11)  Presidente Honorario de la Sociedad de Ciencias y Letras de Italia (Roma) en 1887.
12)  Socio de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación (España) en 1888.
13)  Socio de la Real Academia Española en 1889.
14)  Miembro Vitalicio de la Academia Americana de Ciencias Políticas y Sociales en 1896.

Mauro Fernández Acuña fue un ministro que sirvió para el gobierno de Bernardo Soto Alfaro que, junto con un grupo de intelectuales, logró articular las Leyes de Educación Común para que esta tuviese una estructura como la que se conoce hoy que va desde kínder hasta secundaria (la llamada reforma educativa de 1885, en la cual se cerró la Universidad de Santo Tomás).  Cuando ejerció como ministro de hacienda, se preocupó por regular las finanzas del país e instaurar el crédito en el orden político, para ayudar al país en situaciones importantes.  Su cuidado hacia la educación hizo que la escuela fuese generalizada, ya que él quería que el país tuviese hombres capaces o, como decía él mismo, hombres útiles.  Se fundaron varios entes educativos importantes que aún se conservan como el Instituto de Alajuela y el Liceo de Costa Rica, ambos creados en 1887, el Colegio Superior de Señoritas y la Biblioteca Nacional.

A finales de la década de 1860, en 1869, se iniciaron las tentativas reformas a la educación del país pero simplemente no se contaba con la suficiente madurez estatal para soportar una reforma de tal calibre.  El país estaba paralizado en muchos ámbitos pero sobre todo en el de la educación y necesitaba un impulso para que pudiese mejorar y progresar.  Sin embargo, la educación de aquel entonces era clasista y no tenía un fundamento científico, vital para que pudiese ser considera educación propiamente.

La tan importante reforma educativa la llevó a cabo mientras aún era ministro de Instrucción Pública, y la razón por la cual se aventuró a dictar una reforma a la educación fue porque mediante un análisis a los métodos de enseñanza en el país, en comparación con los métodos foráneos aplicados en países desarrollados de los cuales él tenía conocimiento, detectó que no había uniformidad, estabilidad, armonía en los procesos escolares y una sistematización era necesaria.  Mauro Fernández Acuña revisó los planes de estudio de Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, Suiza y Argentina para elaborar uno para el país extrayendo lo mejor de cada uno (Tovar, 1913: 61).  Se planeaba formular una estrategia para que se implementaran métodos extranjeros a la situación costarricense para producir resultados favorables, basados en la experiencia que dichos métodos habían tenido en los países de procedencia de los mismos.  Pedro Pérez Zeledón fue escogido por Mauro para viajar por Europa y América del Norte para observar, anotar y adaptar los métodos educativos que diesen mejores resultados en aquellos lugares para que se implementaran aquí.

Había que regular todo lo concerniente a lo educativo, desde los profesores hasta las metodologías de enseñanza, así como los planes de estudio y los distintos niveles que poseería la educación para adecuarla a las capacidades de los alumnos según su edad.  Haciendo un análisis de todo esto, fue como en 1885 dictó una circular con la Reforma Educativa que sería puesta en práctica al año siguiente, la Ley Fundamental de Instrucción Pública.  Con la aplicación de la Ley de Educación Común en 1886, se da la transformación de la primaria, mientras que la de la secundaria esperaría hasta 1887.  Con esto estructuró todo el sistema educativo; antes de esta labor Costa Rica poseía el sistema Lancasteriano.  Desarrolló todo el sistema de educación actual e impuso una serie de condiciones para que éste funcionase óptimamente.  Cada detalle fue pensado en la reforma: personal docente (no había profesionales capacitados para enseñar en nuestras escuelas), material, metodología, lugares, estructura (niveles o grados), contenidos (planes de estudio) fueron algunos de los rubros que se tomaron en cuenta para aplicar la reforma.

Esta nueva norma educativa acarreó consigo la fundación de dos Escuelas Normales en 1886 (una para hombres y otra para mujeres) para formar profesores competentes.  La educación se dividió satisfactoriamente en primaria, complementaria, de adultos, normal, general, especial, profesional y universitaria; la oferta en carreras se diversificó porque solamente se producían abogados y teólogos (Azofeifa, 1975: 49).  No obstante la gran obra, la iglesia se opuso fervientemente porque esto se traducía en una secularización de la educación, arrebatándola de las manos del clérigo para depositarla en profesores calificados.  Así fue como se hizo laica la educación, suponiéndose de este modo la garantía de la libertad de pensamiento, además fue declarada obligatoria y gratuita.

Entre las asignaturas que se debían incluir figuraban: Lectura, Escritura, Aritmética, Geometría Objetiva, Nociones de Geografía Universal y Particular de Costa Rica, Historia de Costa Rica, Ejercicios Prácticos de Lenguaje, Gimnástica, Moral e Instrucción Cívica.  Además, las niñas debían saber labores manuales, economía doméstica.  Los niños debían saber ejercicios y evoluciones militares, así como agricultura  (Tovar, 1913: 50).  Su propósito era extrapolar la educación a cada aspecto de la vida de las personas y que no quedase estancada en la memoria como quien acomoda cosas en cajones vacíos que no abrirá jamás.

Su obra culminó en 1889 e inmediatamente fue anunciada, no obstante lo único que no logró erigir fue una universidad aunque la iniciativa y los recursos estuvieron presentes, pero no el tiempo y el apoyo, tanto de los sectores dominantes de la época como de las circunstancias para semejante tarea.  Finalmente, Mauro Fernández muere el 16 de junio de 1905 en San José después de haber culminado una obra que será legado para las futuras generaciones.  Es declarado benmérito de la patria en 1955.

Alfredo González Flores

Nació en Heredia el 15 de junio de 1877.  Sus padres fueron Domingo González Pérez y Elemberta Flores Zamora.  Realizó sus estudios en el Liceo de Costa Rica, de donde obtuvo su Bachillerato en 1896.  Más adelante obtendría su Bachillerato en Leyes en 1900, de la Escuela de Derecho.

Algunos de los cargos que desempeñó durante su vida fueron:

1)      Jefe del Partido Republicano de la Provincia de Heredia en 1908.
2)      Vicepresidente de Cámara en 1910.
3)      Presidente de la municipalidad de Heredia.
La forma en la que llegó al poder es bastante peculiar por 3 características particulares:
1)      No tenía un plan de gobierno definido.
2)      No contaba con apoyo popular, casi tampoco del congreso.
3)      Él fue asignado presidente sin haber sido elegido por el pueblo.

Entre sus planes de gobierno, quiso aplicar reformas a la agricultura y a la educación: las primeras mediante la creación de un banco; las otras con mejor preparación de las personas en su estudio.

Con el advenimiento de la Primera Guerra Mundial, los mercados de café en Costa Rica serían cerrados (el principal era el de Inglaterra).  Ante esta situación, el gobierno necesitaba racionalizar sus ingresos, así como sus gastos por lo que impuso la retención de un 30% del salario de los trabajadores públicos para solventar la crisis provocada por la guerra (las llamadas tercerillas), y aunque hubo huelgas y protestas ante tales medidas, eso fue mejor que el embargo total del salario de dichos trabajadores.  Además, los dineros destinados a los becados en el extranjero se vieron inmensamente afectados.

Como parte de sus medidas reformadoras en el campo económico, fundó el Banco Internacional de Costa Rica en 1914, el cual se conocería como Banco Nacional en 1936.  Esto con el fin de independizar al Estado de los bancos privados de la época, aunque también para fomentar el crédito agrícola.  Asimismo, se centralizaría la emisión de billetes con un banco estatal que tuviese sucursales en todo el país para competir con la banca privada.  El estado pronto promovería créditos agrícolas para estimular la producción nacional, proyecto que había sido vetado en la administración anterior pero que él retomó.

Con todas estas acciones homogeneizó la situación financiera del país porque antes había billetes diferentes según el banco del que procedían.  Cuando cerró el Banco Comercial, amenazó al resto de la banca en el país con cerrarlos si no recibían los que del recién clausurado banco habían quedado.  No estando conforme aún con sus reformas económicas, se proponía hacer un Banco de Crédito Hipotecario, pero todos pensaban que era riesgoso e innecesario en ese momento.

A este ilustre ciudadano se le atribuye haber organizado el Liceo de Heredia.  También creó la Pagaduría Nacional, que identificaba y realizaba el pago a cada trabajador público directamente sin mediación de una distribución global del dinero en la empresa.  La Escuela Normal de Heredia en 1915 fue otra obra ilustre del período 1914-1917.

Todas estas reformas al sistema económico hicieron despertar la ira del Congreso porque Alfredo González hizo lo que hizo no estando en plena calidad de presidente de la República, lo cual se tradujo en primera instancia como un abuso de poder.  Sin embargo discutiendo los hechos del mismo, se llegó a la conclusión de que eran un adelanto sustancial en ayuda social para el país, considerados fuera de su época y que representaban un avance significativo para el país.  En cuanto a leyes, fue responsable de la creación de la Ley de Seguros Mercantil y Compañía de Seguros para que se cumplieran los compromisos entre aseguradoras y asegurados.

A él se le atribuye el impuesto sobre la renta, el impuesto territorial, el impuesto sobre las mejoras en los terrenos (Oconitrillo García, 1980: 69). Al parecer también, fue él quién instauró en el país la tributación directa y los impuestos de beneficencia.  El impuesto de la renta sería proporcional a la cantidad de ingresos que percibiera la persona para hacerlo justo y de este modo el rico pagaría como rico, mientras que el pobre lo haría en calidad de pobre.

A partir de aquí empieza a gestarse el Estado Interventor en Costa Rica que profesa una profunda nacionalidad y un sentido de progreso para el país.  De acuerdo a lo que previamente se ha visto sobre él, puede concluirse que revitalizó la economía, el comercio,  la industria en tiempos de crisis.  Sin embargo, todas las situaciones hicieron que no fuese muy querido por la oligarquía o el pueblo y su Secretario de Guerra y Marina, Federico Alberto Tinoco Granados, organizó el golpe de estado con el que fue derrocado el 27 de enero de 1917.

Después de su gobierno

La labor de Alfredo González Flores no acabó con la culminación de su gobierno, sino que continuó en 1928 cuando redactó un proyecto para reformar los servicios públicos, convirtiéndose en presidente de la Junta Directiva del Servicio Nacional de Electricidad (SNE), para así evitar abusos de poder de las compañías eléctricas y que constituyera una entidad reguladora de los servicios eléctricos.  Presentó la moción para la nacionalización de las fuerzas eléctricas al Congreso junto con Max Koberg.  El entonces presidente Ricardo Jiménez vetó esta disposición porque él era abogado de las compañías eléctricas.

Siempre se pronunció en contra de la producción y venta de licor en Costa Rica.  Tanto es así que hubo un aspecto importante en el decreto de Ley 77 de 1928 de Alfredo González que estipulaba que las utilidades líquidas de los servicios públicos tenían que alcanzar por año la misma cantidad que la renta líquida del monopolio licores para que, como él esperaba, el gobierno pudiera dejar de ser productor y vendedor de licor.  Así este recurso quedaría relegado a situaciones medicinales e industriales, no de consumo personal.

Alfredo González fue el redactor y precursor de la Ley de regularización de Servicios Públicos, y presidente dos veces de la Junta Directiva del SNE.  Su labor en este ámbito se basa en la institucionalización del servicio.  Murió en Heredia el 28 de diciembre de 1962 y fue declarado Benemérito de la Patria el 25 de julio de 1954.

 
 

José Figueres Ferrer

Nació el 25 de setiembre de 1906 en San Ramón de Alajuela y fue hijo de don Mariano Figueres Forges y Paquita Ferrer Minguella.  Concluye sus estudios colegiales en 1917 e inicia sus estudios en Ingeniería eléctrica por correspondencia en las Escuelas Internacionales de Scranton, Pensilvania.  Más tarde marcharía a Boston para trabajar y llevar cursos libres de Ingeniería.

Se pronunció en contra de un incidente con un submarino en Limón que causó la muerte de 24 personas y por ello fue desterrado a El Salvador donde permaneció 2 años exiliado, para posteriormente refugiarse en México.  El comunismo llegó al poder en 1942 a Costa Rica y dos años más tarde, en 1944, Figueres regresó.

La revolución del 48

El período comprendido entre 1940 y 1948 es de suma importancia para la historia nacional, porque en él se expulsa a la oligarquía del poder.  El enfrentamiento fue contra el presidente Teodoro Picado Mischalski y su gobierno.  La revolución de 1948, mal llamada “guerra civil”, fue impulsada por la concientización de los problemas sociales que enfrentaba el país hasta ese momento que los grupos como la Universidad de Costa Rica y el Partido Social Demócrata lograron calar en el imaginario popular.  Hubo una escisión entre las fuerzas militares del país.

José Figueres, para ese entonces, quería fundar la Segunda República y reformar las instituciones estatales para así eliminar los abusos de poder.  El gobierno, en 1948, anuló las elecciones porque no aceptaron el resultado, mataron a Carlos Luis Valverde y capturaron a Otilio Ulate Blanco, el presidente electo, por lo que la Guerra civil era inminente.  Figueres quería ajusticiar al pueblo de Costa Rica y de ahí surgió la idea de la revolución; todo se dio a comienzos de marzo.

Las operaciones estratégicas se dieron en el mes de abril, y fueron efectuadas por el Ejército de Liberación Nacional.  Finalizada la guerra y la insurrección, liderada por él mismo, se conformó un nuevo gabinete en el cual ahora figuraba José Figueres como presidente.  El 8 de mayo de 1948 se funda la Junta Fundadora de la Segunda República.  Él quiso arreglar el país a través de ella y estaba dispuesto a devolver el poder porque tenía conciencia de que era un gobierno provisorio.  Otilio Ulate no aceptó la oferta de la presidencia de dicha junta porque éste pedía varias condiciones para ejercer el mando nuevamente (quería el Congreso, el Poder Judicial instalado nuevamente para su protección, y una Constitución Política), por lo que don Pepe tuvo que hacerse cargo.

La Junta se planteó 3 tareas específicas:

1)      Restituir la seguridad ciudadana y procurar que fuesen castigados los infractores de la anterior administración.
2)      Hacer los preparativos para que se estableciese y garantizara una vida institucional y las libertades sociales.
3)      Crear, mantener o rediseñar instituciones eficientes para el bienestar colectivo, y que hubiera justicia social.

La Junta tuvo sólo 18 meses para poner en marcha sus planes y arreglar la República para luego entregársela a Otilio Ulate.  Emitieron decretos, leyes, se dio una nacionalización de los bancos privados para fortalecer la economía nacional, se crearon instituciones autónomas para que se hiciesen cargo de los servicios públicos, se dio la universalización de la educación primaria,  secundaria y abierta, para adultos, y la abolición del ejército, cuyo símbolo más recordado es el momento en el que Figueres golpeó con un mazo una almena del Cuartel Bellavista y así quedó consumado su acto.

Del 8 de mayo de 1948 al 8 de noviembre de 1949 fue el período de funcionamiento de la Junta Fundadora de la Segunda República.  Luego Otilio Ulate Blanco recibió nuevamente el poder.  Una vez terminada la labor de la Junta, se estableció la vida constitucional porque inmediatamente fue redactada la Constitución de 1949, que es la que actualmente rige en Costa Rica.  Blanco, en el 49 se negó a gobernar por más de 4 años, entonces se decidió que el próximo gobierno lo haría por 4 años y medio, y resultó electo Figueres.  Después de la fructífera labor como reformador de la patria, fue presidente de la República dos veces.

Primer Mandato (8 de noviembre de 1953 – 8 de mayo de 1958)

Tras participar en la campaña de 1953, luego de haber llevado a cabo la revolución de 1948, quedó electo José Figueres Ferrer.  Durante éste, su primer mandato, se fortalecieron las instituciones autónomas, y esto se vio plasmado en el alcance que tuvo la Caja Costarricense de Seguro Social (C.C.S.S.) en salud y las futuras construcciones que realizó el I. C. E.  Se puso a funcionar el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU).  Durante este período pidió un aumento del 20% del impuesto de la renta a la United Fruit Company (de 30% a 50%).  No obstante la proposición, ellos la rechazaron.

Segundo Mandato (8 de mayo de 1970 a 8 de mayo de 1974)

En esta su segunda oportunidad en el poder, puso a funcionar el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y Instituto de Fomento Cooperativo.  Creó el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes y con esto se reformó la Orquesta Sinfónica Nacional.  Además, la Universidad Nacional (UNA) junto con el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) fueron fundados en esta segunda administración.  Figueres permitió que el partido comunista pudiera participar en las elecciones mediante la derogación de un artículo que lo prohibía, pese a que él era anticomunista.

Apoyó moral y materialmente a la Revolución Sandinista y a sus comandantes, como Edén Pastora.  El Frente Sandinista, bajo el mando de Daniel Ortega,  le dio la Condecoración Augusto César Sandino (Cordero Croceri, 1994: 139-140). Su hijo Mariano participaba de los sucesos militares del conflicto nicaragüense del Frente Sandinista frente a la dictadura de los Somoza, por lo que Figueres les ofreció todo el arsenal que guardaba en su finca “La Lucha”.  También se le achaca haber ayudado a la revolución cubana para derrocar a Batista.

Finalmente, murió en San José el 8 de junio de 1990 después de haberse consagrado como uno de los reformadores más fructíferos que ha tenido el país.  Fue declarado benemérito de la patria el 12 de noviembre de 1990.

María Isabel Carvajal (Carmen Lyra)

María Isabel Carvajal, mejor conocida como Carmen Lyra, es una de las representantes más insignes de la literatura nacional y latinoamericana que con sus aportes consiguió un lugar importante en la historia patria como símbolo de lucha y acción social.  Nació el 15 de enero de 1888 en San José y partir de ahí cosecharía una fructífera vida de éxitos.  Es en 1904 cuando ella se convierte en egresada del Colegio Superior de Señoritas, y dos años después, en 1906 cuando tan sólo tenía 18 años comienza su actividad literaria en el país, la cual abarca cuento, narrativa y novela.  Además se dice que no sólo escribía, sino que recopilaba cuentos.  Entre los géneros que comprendió su obra destacan: Realismo, Naturalismo, Idealismo y Romanticismo (en su primera época).

Sus relatos son importantes porque en ellos incluye, como lo hizo de Aquileo J. Echeverría, el habla del campesino, mejor conocido como el concho.  Se observa claramente como en sus relatos siempre hubo una conciencia tendiente a salvaguardar la tradición oral costarricense mediante la voluntad de utilizar las mismas expresiones características de los costarricenses de aquellos años

Su vida pasó por acontecimientos importantes ocurridos a inicios de siglo entre los que destacan la Primera Guerra Mundial en 1914, año en el cual se convierte en directora de la revista artística y pedagógica Renovación.  Ella presenciaría con desaprobación, en 1917, la ascensión de Federico Tinoco al poder.  Aún no era tiempo de Lyra activista, sin embargo el sentimiento venía gestándose poco a poco mientras la literata ya en 1918 había publicado sus obras Las Fantasías de Juan Silvestre y su famosa novela, En una silla de ruedas.

Solamente un año después, el 13 de junio de 1919, dirige la manifestación de maestros contra el gobierno de Tinoco, la cual finalizó con la quema del periódico oficial del Estado llamado La Información, símbolo del poderío de la dictadura de los Tinoco en los años posteriores a la Primer Guerra Mundial.  Se iniciaba una cruenta lucha por la defensa de los derechos de los maestros y una educación de calidad; estos años verían surgir a la Lyra activista que representa una figura de lucha contestataria ante políticas gubernamentales represivas para la educación y para el pueblo.

En 1920 fueron publicados los Cuentos de mi tía Panchita, una recopilación de 23 relatos  de tradición popular, de los cuales 13 son de fuentes diversas y no están relacionados, mientras que los otros 10 son referentes a Tío Conejo (González y Sáenz, 1998: 6).  Muchos de ellos están basados en cuentos africanos.

El presidente Julio Acosta, viendo su potencial como educadora revolucionaria, la envía de viaje a Europa para realizar estudios y ampliar conocimientos con el fin de introducir reformas a la educación.  La estructuración de la educación, por Mauro Fernández, no fue suficiente porque aún después de tan ingente labor, no había avance en la calidad educativa del país y seguía fallándose en el objetivo de la misma por verse desde la perspectiva equivocada.  Lyra importó el método de María Montessori, pero sobre todo después del viaje al viejo continente financiado para que ella se capacitase mejor en materia educativa.  Ella creía que la pedagogía debía tener una base científica, con trasfondo histórico y sociológico, razón por la cual centró su labor en denuncia social.

Otra faceta, a menudo desconocida, de Lyra fue la de impulsora del teatro infantil en Costa Rica:

Una ojeada a la historia de la literatura para niños, escrita por literatos costarricenses, mostrará que Carmen Lyra fue la introductora y la creadora, en nuestro país, del teatro destinado al público infantil.(González y Sáenz, 1998: 12)

Entre la lista de obras teatrales en su haber se encuentran:

1) Ponerle el Cascabel al Gato
2) La cigarra y la hormiga
3) Caperucita Roja
4) Zarzuela
5) Ensueños de Navidad
6) La niña Sol 
7) Había una vez

En 1921, se encarga de realizar la Cátedra de Literatura Infantil en la Escuela Normal de Costa Rica, que fue fundada durante la administración de Alfredo González Flores en 1915.  Con la experiencia adquirida por su viaje a Europa, al volver acá en 1926, funda la Escuela Maternal Montessoriana en San José, que vendría a significar una revolución en la educación costarricense debido a que este método consistía en una educación más liberadora para los niños sin las limitaciones del sistema tradicional de educación en Costa Rica.  Siempre enfocó su accionar a los niños del país, de ahí que haya sido educadora impulsadora de movimientos sociales en el mismo y que además sea considerada la fundadora de la Educación Preescolar Pública Costarricense (Mora Burgos et al., 2004: 27).

1931 fue el año en el cual publicó Bananos y hombres, a través del Repertorio Americano.  Fue en ese mismo año entró a formar parte del Partido Comunista y a colaborar con el periódico Trabajo.  Tuvo que ver con Antonio Zelaya en la dirección de la Revista Caretas, pero luego quedó como colaboradora.  En ella denunció a funcionarios públicos y sus abusos de poder o absurdos en contra del pueblo de Costa Rica.

Fue impulsora de la lucha contra la desigualdad social, de mejores condiciones para los niños en las aulas y de la pronta y efectiva solución de los problemas sociales que afectan a la infancia costarricense. Debido a su actividad contestataria en Costa Rica hacia la forma de gobierno, empezando por la dirección de la manifestación de profesores en 1919 hasta su inclusión en la filas del Partido Comunista, es exiliada y reside en México sus últimos años de vida sin posibilidad de volver a la patria que la vio nacer y a la cual quiso reformar.  El 13 de mayo 1949 fue el año en que la escritora muere en la ciudad de México.

Aportes de Carmen Lyra a la sociedad costarricense

-Fundación de la Educación Preescolar Pública Costarricense.

-Realce del valor científico de la educación prescolar para conseguir que fuese útil mediante su adaptación a la realidad.  Integrar a  los niños, no manipularlos era su premisa.

-Apertura de la Escuela Maternal Montessoriana.

-Incorporación del comedor escolar, pero como promotor de valores de higiene y alimentación.

-Establecimiento de la educación de adultos para la clase trabajadora (ella era marxista-leninista) con el fin de promover la libertad de pensamiento y la defensa de los derechos.

-Desmitificación la educación y evidencia de que  las estructuras de poder y sus ideales están impregnados en la enseñanza para que los métodos fueran cuestionables en pro de la mejora de los mismos para la satisfacción de la educación “liberadora”, al estilo de Paulo Freire.

-Unión entre escuela-educación y comunidad-familia en favor de la reciprocidad de los procesos educativos y la extrapolación de enseñanzas que permitan adaptar sus conocimientos con base en la experiencia que deja la aplicación de los mismos.

-Trabajo docente relacionado a trabajo intelectual fuera de la escuela, o la promoción de una constante investigación y fomento del interés por crecer como personas mediante la adquisición conocimientos.  Carlos Luis Fallas fue impulsado por ella para sus obras.

-Magisterio involucrado en las luchas de la clase obrera: los maestros con rol civilizador, instructor, poseen el deber de concientizar a la nación de sus faltantes en favor de una resolución de las mismas.

-Integración de la mujer a la sociedad, altamente machista en aquel entonces: Fundó junto Luisa González el Sindicato Único de Mujeres Trabajadoras y le garantizó a la mujer un lugar en una sociedad que las hacía a un lado.  La participación y el desarrollo integral de la mujer fueron tópicos recurrentes en sus luchas y estandartes en su pensamiento.  También afianzó las bases para la posterior consideración y alcance del sufragio femenino.

-Educación-política: es un binomio que debe funcionar correctamente ya que las decisiones que se tomen en uno, afectarán necesariamente los destinos del otro.  Ambos se deben concebir como un todo que logre integrar, reforzar, promover y cumplir los sueños de la infancia para evitar que la escuela sea un deshuesadero de sueños en donde solamente reine la asistencia para eliminar el ocio y que no constituya una promotora de la imaginación en aras de la realización personal y comunitaria.

-Eliminación del puritanismo y la idea de niñez inmaculada, para que no se fomente con esto la doble moral que conlleva la prohibición de determinados actos que son injustamente tabuados por no comprenderse correctamente.

-Fomento de una conciencia ecológica que ayudara a eliminar, aunque fuese parcialmente, los rastros del capitalismo desmedido.

Entre los homenajes póstumos que recibió la escritora, tenemos que en 1971 se inaugura la Biblioteca Infantil Carmen Lyra, en la planta baja del quiosco del Parque Central en San José.  Cinco años más tarde, en 1976, es declarada Benemérita de la Patria por un decreto de la Asamblea Legislativa.

Ricardo Jiménez Oreamuno

Nació en 1859 en Cartago.  Fue hijo de don Jesús Jiménez Zamora, expresidente, y de doña Esmeralda Oreamuno, hija de un presidente.  Llevó  a cabo sus estudios en el colegio San Luis Gonzaga y luego fue a la Universidad de Santo Tomás, donde estudió Derecho.

Entre sus logros, que formarían parte de su visión como mandatario, quería fomentar un estado democrático, por lo cual fortaleció el sistema democrático de Costa Rica en sus distintos gobiernos.  Algunos de ellos transcurrieron en la década de la construcción del ferrocarril al atlántico y el auge de la explotación bananera.

Ricardo Jiménez Oreamuno

Dentro de los cargos que él ocupó están:

1)      Ministro Plenipotenciario en México en 1884.
2)      Ministro Plenipotenciario en Washington en 1886.
3)      Presidente de la Corte Suprema de Justicia en1889.
4)      Diputado del Congreso en el período 1906-1910.
5)      Ministro General en el gobierno de Carlos Durán.

Primer mandato (8 de mayo de 1910- 8 de mayo de 1914)

Asumió el poder cuando acaba de suceder el terremoto de Cartago y tuvo que hacerse cargo de la reconstrucción de la ciudad.  Mejoró las vías marítimas de Puntarenas.  Hizo reformas en cuanto al voto, en el artículo 13 de la Constitución Política, y lo estableció como directo (Obregón Quesada, 2002: 102).

Segundo mandato (8 de mayo de 1924-8 de mayo de 1928)

Mandó construir el puente sobre el río Tempisque, el cual pudo conectar a Liberia con Filadelfia.  A su obra en esta administración se le atribuye el INS (Instituto Nacional de Seguros), pero la idea fue del diputado González Flores.  Su gobierno quería rescatar la deuda francesa y para 1926 (con ayuda de Manuel María de Peralta) ya se habían cubierto las dos terceras partes de la misma.  Durante este período, el café mantuvo sus mercados anteriores (Inglaterra, Alemania, Estados Unidos).  Más adelante, y continuando un poco la labor emprendida en la primera administración, logró que el voto fuese secreto (antes era público).  Aunque no generó los resultados que se esperaban  (Obregón Quesada, 2002: 114).

El abogado de las compañías de servicios públicos que eran abusivas era Ricardo Jiménez Oreamuno y, al parecer, las compañías estaban únicamente esperando que éste ganara las elecciones para poder proceder con sus propuestas con normalidad.  En este gobierno, él permitió a las empresas concesionarias de servicios públicos pudieran poner postes y cableado eléctrico.

Tercer mandato (8 de mayo de 1932 – 8 de mayo de 1936)

En este período fue Primer Designado a la Presidencia 1932-1936, porque no consiguió mayoría de votos, haciendo que fuese elegido por el Congreso.  Entre sus obras en esta administración, aprobó reformas en el campo electoral, una vez más, y estableció el 40% de los votos como mínimo para la elección de los futuros presidentes.  Esto fue en 1936, y procuraba evitar que el Poder Legislativo interfiriera en el proceso electoral.  Además, el ferrocarril al Pacífico fue considerado una empresa que generaba grandes divisas e impulsora indirecta de grandes mejoras en el Golfo de Nicoya.  Se crearon Unidades Sanitarias con el fin de que los poblados tuviesen a disposición un médico (Obregón Quesada, 2002: 116).

También ayudó a regular un poco los servicios públicos, por ejemplo el del agua o fuerza hidráulicas.  Impuso un pago de un colón por cada caballo de fuerza que se produjera, pero con esto lograba que no se especulara ni se acaparan los servicios que eran en primer lugar, de interés público.  Declaró a las fuerzas hidráulicas como propiedad del estado.

En esta tercera administración fue él quien vetó la Ley que favorecía a la Junta del Servicio Nacional de Electricidad (SNE) para descubrir y perseguir los abusos de las compañías prestatarias de servicios eléctricos (Rodríguez Argüello, 2000: 75).

De sus labores como presidente, destaca la fundación del Banco Hipotecario de Costa Rica, la cañería de Puntarenas, la electrificación del ferrocarril al Pacífico y la organización y orientación de sus instituciones fundamentales (Gutiérrez Jiménez, 1950: 30).  Ricardo siempre se mostró en contra de las compañías bananeras.  Feneció en San José el 4 de enero de 1945.  El Congreso lo declaró Benemérito de la Patria el 4 de julio de 1942.

La otra cara del papel moneda…

El lenguaje es una importante manifestación de la cultura y está sujeto de ser manipulado para representar ciertas ideas.  Además, esta manipulación puede darse a través de ciertas figuras representativas del ideal que se quiere transmitir, y muchas veces lo hace a través del Star System.  La numismática vendría a representar un segundo lenguaje oficial compartido en una nación determinada por su amplio alcance e indispensabilidad en la vida cotidiana y, por ende, esto evidencia que puede ser manipulado a través del Star System.

El siguiente video es una muestra de lo que la gente intuye al observar la nueva “familia” de billetes:

Los personajes escogidos para esta nueva emisión de billetes de Costa Rica, promocionada como “familia”, deja ver muchas intenciones que están estrechamente ligadas a la preservación de un ideal común del costarricense o una memoria colectiva que quiere ser rescatada del olvido al que, al parecer, ha estado sometida hace mucho tiempo.  Entre estos personajes destacan las figuras profesionales del político y del educador quienes, dicho sea de paso, fueron de gran trascendencia para la conformación de la nación costarricense y la identidad nacional.  Ambas son cotidianas e importantes en la labor de la conformación de la identidad porque representan los pilares de los ideales culturales costarricenses.  Esto que aseguro es fácil de ver cuando se discute acerca de política o educación con un costarricense.  Siempre afloran asuntos de índole popular que son parte del ideologema cultural que abarca las mentes de todos los costarricenses: educación y política en el país no sirven de mucho.

Cros afirma que las implicaciones económicas constituyen sin duda el factor que pone en marcha el Star System en la industria del cine o la televisión, sin embargo en la numismática podríamos referirnos a implicaciones culturales concernientes a ideologías que buscan ser legitimadas que recurren a un medio de amplio espectro o alcance que logre cumplir con la misión  de calar esos ideales en la memoria colectiva y afianzarlos para evitar su pérdida.  ¿Estamos frente a una reconstrucción del ideal cultural como simple reproducción del mismo o se realiza esto a propósito con el fin de legitimar valores que se han ido transformando en el subconsciente de la colectividad?

Ahora bien, cada benemérito es tomado como una Star que comporta el ideal que quiere transmitirse.  Es decir, cada uno resalta un aspecto importante de la historia costarricense llevado a cabo por el personaje que se halla impreso en papel moneda, lo cual permite intuir un fuerte contenido simbólico en la nueva emisión de billetes.  Esto, por supuesto y para quienes conozcan un poco la historia del país, significa que cada figura puesta en el billete realza un atributo que siempre ha sido parte de la identidad nacional.

Los costarricenses representarían a un púbico pasivo que sólo acepta al benemérito y ve en él lo que de él se ha proyectado en tiempos previos a la emisión.  Esto quiere decir que la educación ha tenido un rol determinante en la configuración de un bagaje cultural apto para interpretar estos mensajes implícitos en la numismática.  Este campo tiene un amplio impacto en la sociedad por el simple hecho de ser un medio indispensable para la subsistencia de cualquier persona en la nación.

Los personajes vendrían a representar un medio por el cual se accesa al significado que estaría compuesto por la idea que surge del acto o actos llevados a cabo por el mismo.  Es decir, las figuras de los personajes son utilizadas en tanto que son un vehículo que permite el acceso a los ideales culturales a los que nos remiten sus acciones pasadas.  De acuerdo con la afirmación anterior, tenemos que:

1)      Braulio Carrillo Colina es símbolo de una Costa Rica libre, soberana e independiente, mundialmente conocida por el grano de oro, o sea el café.
2)      Mauro Fernández es la star que representa una Costa Rica de alta cultura, civilizada, con un impecable y reformado sistema educativo, siempre preocupada por forjar, como decía él mismo, hombres útiles.
3)      El Lic. Alfredo González Flores sería el benemérito en representación de una Costa Rica que se sobrepone ante las adversidades, con un sistema económico sólido y siempre garante del bienestar económico y social de la nación.
4)      José Figueres Ferrer carga consigo un ideal cultural que simboliza una identificación política con el pueblo, defensa del ideal común popular, respeto por la soberanía popular, una república pacífica sin ejército y siempre preocupado por la acción social.
5)      María Isabel Carvajal, alias Carmen Lyra, es la que difunde el ideal de la mujer educadora, escritora y revolucionaria comprometida con la lucha contra la desigualdad social y promotora de la educación y estimulación de los niños para el desarrollo pleno de sus capacidades.  Es la típica figura que se asemeja, por antonomasia, a la luchadora en pro del bien común desde la educación y la política.
6)      En cuanto a Ricardo Jiménez Oreamuno, tenemos que él nos remite a la idea de una Costa Rica democrática debido a sus reformas en materia electoral siendo garante de la transparencia del proceso y la confiabilidad de los destinos de la nación.

Cada uno con su aporte contribuyó a que se fortaleciera una faceta de la cultura nacional, y su simbolismo es latente en las mentes de los costarricenses conocedores de su historia patria.  Es así como tenemos representados mediante los beneméritos, homologados con las estrellas del Star System, ideales culturales característicos del discurso oficial que remiten a la concepción del país como una nación soberana e independiente,  educada y culta o refinada, económicamente sólida, pacífica, protectora de la niñez y la equidad social, y democrática, que cuenta con un sistema electoral transparente y confiable.

El mensaje es claro: “Costa Rica es…” y la serie de apelativos anteriormente mencionados completan esa simple frase.  Así se demuestra que se quiere implantar, o reforzar, una serie de nociones acerca de la identidad nacional.  No hay una esencia de la cultura costarricense, sino que existen más bien retazos que juntos conforman una amalgama de contribuyentes a ser conformadores de la cultura nacional.  El gobierno busca desesperadamente afianzar un concepto mediante la puesta en escena de personajes que lograron dejar huella en la historia nacional pero sólo contribuyeron a formar lo que contemporáneamente se conoce como la condición del costarricense, o lo primero que se piensa al nombrar a Costa Rica.  No se trata de estar en contra de que se destaque la labor de los próceres de la patria, honrándolos con su efigie en la nueva emisión de billetes, pero que su imagen se utilice para afianzar un ideal tan severamente debatido es digno de discutir.

Ahora bien ¿por qué el gobierno quería hacer esto? Simple: ha perdido credibilidad en los últimos decenios y necesita recuperarla de alguna forma, y de ahí que recurra a rescatar una serie de ideales sobre lo que anteriormente se pensó que era un costarricense (pacífico, libre, independiente, educado, con espíritu de lucha, democrático).  La intención es destacar que estas elecciones no son azarosas, ni responden a un simple sistema de selección libre entre los distintos beneméritos de la patria (en tal caso, ¿por qué no se escogió a Manuel María de Peralta para que figurara en la nueva numismática nacional, siendo un benemérito de la patria que tanto aportó a la misma y tomando en cuenta el hecho de que él nunca ha figurado en una emisión de billetes desde su deceso hasta la actualidad?), sino que lo que se buscar reafirmar es que estas decisiones son totalmente arbitrarias y responden ante una necesidad de homogeneización cultural que ha detectado como un problema una cada vez más insegura, desconfiada y desesperanzada sociedad costarricense.

Los costarricenses pierden cada vez más credibilidad el gobierno y es por esto que se trata desesperadamente de afianzar los valores que se han mostrado como inherentes a los costarricenses para lograr una mayor cohesión en el ámbito social, que repercuta en el desarrollo en conjunto de la nación donde ninguna clase se vea discriminada.

La Historia en los bosillos de los costarricenses

La Historia la presenta (a la cultura), sin embargo, como el producto de tensiones políticas y de contradicciones ideológicas, sin límites estables, modificados incesantemente por nuevas tensiones sociales o históricas que desembocan en remodelados fundamentales o abjuraciones. (Cros, 1997: 9)

Esta cita refleja claramente el hecho de que la cultura tiene diversas formas de ser interpretada y la historia particularmente lo hace de esa forma: siempre es el resultado de un proceso que no se ve como un ente continuo que va a adquiriendo fuerza o vigor con el tiempo y es sujeto de transformaciones, no sólo a base a de contradicciones, tensiones o límites sin definir, sino a través de la interpretación que otros hacen de ella a favor de su enriquecimiento.

La nueva emisión de billetes del Banco Central de Costa Rica (B. C.C. R) es una clara reconstrucción de la historia patria tomando en cuenta cada una de sus etapas clave que dieron origen a la conformación de la identidad nacional.  Esto se logra a través de la impresión de los personajes más sobresalientes de los períodos determinantes en la definición de nuestra identidad nacional.

Así las cosas, tenemos que los billetes están estructurados, con respecto a sus denominaciones y personajes, para seguir una cronología histórica de Costas Rica y trazar una línea de tiempo, por así decir, en el avance del país.

La antigüedad de los orígenes es una garantía de nobleza y de legitimidad; dota a sus descendientes con virtudes fundamentales. (Cros, 1997: 80, énfasis agregado)

La anterior cita hace referencia a que se busca rescatar de alguna forma los momentos trascendentales para la historia del país para preservar de manera legítima una cierta imagen popular de Costa Rica, así como su evolución como nación independiente desde la mitad del siglo XIX.  Esto lo vemos claramente cuando vemos que la primer figura que destaca en la nueva numismática nacional es la del señor Don Braulio Carrillo Colina que, como se mencionó anteriormente en su breve apartado biográfico correspondiente, fue Jefe de Estado cuando Costa Rica fue declarada Estado Libre en la primera mitad del siglo XIX.  Muy claramente lo apunta el mismo billete que posee una circunferencia que carga con estas palabras.  Es claro que se quería preservar en la memoria colectiva el aspecto de soberanía que posee Costa Rica, porque claramente se pudo haber incluido otra figura política destacable, sin embargo la escogencia de Carrillo apunta a que esta numismática tenía una deliberada intención de marcar una cronología histórica determinada.

En el billete de dos mil colones, se encuentra presente Mauro Fernández Acuña, quien fuera importante por la reforma educativa que presentó ante el Congreso en 1885 y ejecutó  en 1886 para que la educación nacional fuese estructurada por niveles que van desde el kínder hasta la secundaria.  Este ilustre hombre tomó las riendas de nuestra educación al observar que se encontraba en decadencia y necesitaba un impulso para reformarse y seguir la senda del desarrollo en la que estaban las potencias en aquel entonces.

Siguiendo con la cronología, tenemos al Lic.  Alfredo González Flores quien en su administración de 1914 sacó al país de la crisis mediante unas reformas económicas que le dieron un poco de estabilidad al mismo para poder manejar la situación angustiante que acarreaba la venida de la Primera Guerra Mundial.

José María “Pepe” Figueres Ferrer es el siguiente en la lista.  Este hombre, líder indiscutible y reformador por naturaleza (su madre solía hacer anagramas con su nombre, de donde pudo extraer el siguiente “Surgiré y reformaré jefes”), que viene a representar el espíritu de lucha y revolución abarca la situación importantísima de la década del 1940, en donde se dan grandes avances en materia de acción social, así como el reforzamiento de las instituciones estatales de servicios públicos como el ICE.  Además, también representa la Costa Rica de los años setenta que continuó creciendo en acción social y en instituciones que garantizaban un futuro próspero a Costa Rica.  Tal es el caso de la creación del IMAS, de la Universidad Nacional y el Instituto Tecnológico, entre otros.

A continuación hay una ruptura de tiempo cronológico porque, si bien es cierto, hasta Pepe Figueres en el billete de diez mil, la numismática ha seguido un tiempo lineal, con Carmen Lyra significa una regresión de al menos una o dos décadas para poder situar su prolífica labor.  Eso sin tomar en cuenta que su muerte sí tuvo lugar a finales de la década de 1940.  María Isabel Carvajal fue una educadora revolucionaria que impulsó movimientos de profesores a favor de la educación para la liberación y buen manejo del país sin represión, exclusión u otro tipo de abuso de poder.  En los años siguientes a 1919, año en que se consumó la quema del periódico La Información, su labor contestataria fue castigada con el exilio.  La década de 1930 en la historia de Costa Rica fue trascendental porque en ella se gestaría el Partido Comunista, en el cual Lyra militaría y donde se observarían una serie de luchas a favor de la equidad social, servicios públicos y el sistema electoral.

Ricardo Jiménez Oreamuno nos remite con sus tres períodos presidenciales a distintas etapas del desarrollo democrático de Costa Rica que son representativos en tanto que son imprescindibles para la conformación de la identidad nacional.  Este presidente cubriría, prácticamente tres décadas en las que Costa Rica pasó por momentos clave en el desarrollo de su nacionalidad.  Si bien es cierto las décadas entre 1880 y 1890 fueron las que moldearon la identidad nacional, las tres décadas siguientes del siglo XX también jugaron un papel crucial en dicha conformación porque una vez establecido el capital extranjero y afianzados los contactos  en el exterior, lo que vendría después sería algo así como una etapa en la que la prueba y el error serían los corolarios, hasta que al final de este período se sentasen las bases de una Costa Rica que se sustenta así misma en políticas tendientes a la prosperidad de la nación y sus ciudadanos.  Es decir, las reformas llevadas a cabo en el decenio de 1940 fueron trascendentales para los destinos del país en todo aspecto.

Como se ha mostrado, cada uno pertenece a un período, a una etapa vital para el país entero, y esto hace que junto con los ideales que cada uno comporta, analizados en el apartado anterior, la cultura costarricense se esparza por todo el país de manera cómoda, incuestionable hasta cierto punto pero que cumple su función de revelar, como texto cultural que es, la génesis de una nación que pasó por toda clase de adversidades comunes para una nación emergente.  Algunas de ellas superadas rápidamente, otras llevaron más tiempo pero que sin importar su fugacidad o pervivencia, construyen un conjunto cultural amplísimo que hoy se conoce como Costa Rica.

Conclusiones

Como se pudo ver, la numismática es un referente cultural con vastísimas maneras de interpretación que nos permite revelar aspectos importantes de la región que abarca.  Es un texto cultural importante que nos puede transportar hasta los tiempos primigenios de la nacionalidad y hacernos intuir algunas premisas que perviven en el tiempo y en el espacio, sea cual fuere su índole.  Además es dada a revelarnos la historia de un pueblo, su evolución, su  conformación, es decir su historia.

La nueva emisión de billetes pretende preservar premisas culturales que han sido tomadas por ciertas a través de las décadas sin cuestionar su veracidad o validez en tiempos con el único fin de reforzar posiciones a las cuales les sirve que éstas ideas comunes en el colectivo sean preservadas, tal vez a manera de justificación de sus actos o decisiones.  Esto lo podemos ver claramente cuando los  valores que remiten a la concepción del país como una nación soberana e independiente,  educada y culta o refinada, económicamente sólida, pacífica, protectora de la niñez y la equidad social, y democrática son los que se evidencian y predominan en su presentación.

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